Que tu vivienda sea un sitio seguro no es muy complicado ni caro. Existen diferentes sistemas de seguridad y diferentes tipos y modelos que hacen que puedas elegir aquél que más te interese y que se adapte a tu presupuesto.

Seguridad y domótica

Cuando hablamos de domótica normalmente pensamos en ahorro y eficiencia, pero su primer uso siempre fue la seguridad, con los sistemas de alarma.

Sobre todo en las grandes casas o segundas residencias, cada vez más gente instala alarmas para aumentar la seguridad de su hogar, ya que éste debe ser un refugio.

Nadie quiere recibir visitas no deseadas en su hogar, por ello en los hogares inteligentes no faltan las alarmas domóticas. Este tipo de alarmas están vigilando las 24 horas del día y los 365 días del año. Sin embargo, no solo vigilan y controlan intrusiones, también son capaces de evitar otro tipo de siniestros y problemas como incendios o fugas de agua.

Si bien existen muchos tipos diferentes de alarmas, las alarmas domóticas son capaces de recoger información (mediante una conexión WiFi) y usarla para aumenta la seguridad del hogar.

Además, cuando hay niños o personas mayores o dependientes en casa, se puede instalar también la teleasistencia, para así, si ocurre cualquier problema relacionado con ellos, la Central Receptora avise a los servicios de emergencia lo antes posible.


Ventajas de los sistemas de seguridad domóticos

  • Su funcionamiento se puede automatizar y controlar para que se realice en determinadas horas.
  • Todo el sistema se puede controlar mediante una aplicación desde tu móvil, además el control se realiza de manera remota desde cualquier lado.
  • Podremos tener videovigilancia en directo y por streaming

Dentro del extenso catálogo de alarmas domóticas que existen, son especialmente atractivas las que se anticipan a los robos. En este sentido, las alarmas domóticas hacen que la vivienda parezca habitada puesto que controlan el funcionamiento de sistemas como la iluminación o aparatos como la televisión.

Este tipo de alarmas tienen una función disuasoria, puesto que los ladrones prefieren viviendas no aseguradas. Sin embargo, si alguien entra en tu vivienda, la alarma se activará y avisará a las fuerzas de seguridad y emergencias lo que, generalmente, hace que el intruso se vaya. Si no se va y logra lleva a cabo el robo, las imágenes las podrá usar la Policía para identificar al autor o autores.


Diferentes tipos de sensores

Las alarmas domóticas requieren de sensores para poder llevar a cabo su funcionamiento. Veamos los más habituales:

  • Detectores de movimiento: son los sensores por excelencia de este tipo de alarmas. Tal como su propio nombre indica, se activan cuando alguien se mueve dentro de la casa o en la zona perimetral, donde los instalemos. Pero no solo se aplican a las alarmas, también tienen usos en iluminación y climatización.
  • Contactos de ventana: se suelen instalar en viviendas grandes y menos en bloques de pisos. Suelen funcionar por radio frecuencia y avisan al usuario de roturas, intentos de entrada no autorizada o intrusiones varias. También avisan de si las puertas o ventanas están bien cerradas.