Cómo evitar los molestos portazos en casa

El cierre violento de las puertas puede suponer una molestia y un peligro. El problema de los portazos no es sólo cuestión de ruidos molestos, también a la larga, generan problemas en las puertas y su sistema de amortiguación, algo que es común que suceda en las puertas de entrada de edificios.

evitar portazos

Este problema es también una de las principales causas por las que un cerrajero en Madrid es contactado, ya que en muchas ocasiones las puertas se cierran violentamente dejándonos sin las llaves en la mano.

Bien sea que estos molestos portazos se produzcan en puertas internas o externos, cuentas con diferentes soluciones de acuerdo a tus necesidades y aquí te presentamos algunas alternativas eficaces.

Puertas de interior

Los portazos son un problema cuando hay niños en casa o cuando hay mucha corriente de aire al dejar ventanas o accesos abiertos, pudiendo ocasionar daños en la estructura de la puerta e incluso la ruptura de cristales. Los cierres violentos de puertas interiores son más fáciles de solucionar.
Si el problema proviene de una puerta que produce mucho ruido al cerrarse de forma normal, puedes reducir el ruido del portazo con la instalando de un burlete de espuma o silicona que amortigüe el golpe.

Si el ruido es producto del resbalón, bien sea porque le cuesta retraerse o porque genera golpes al entrar en el marco, entonces será recomendable cambiar la cerradura por una de de resbalón silencioso.
Otra opción pueden muy utilizada para evitar portazos son los topes y las cuñas que se insertan bajo la puerta impidiendo que estas se muevan. Son ideales para cuando tienes niños pequeños en casa.

Puertas de exterior

Este tipo de puerta son las que por lo general se utilizan en la entrada de edificio y  comercios. Suelen ser pesadas y están expuestas en gran medida a la intemperie, por lo que necesitan de soluciones más eficaces para evitar los cierres violentos.

Un cierrapuertas, como su mismo nombre lo dice, es un mecanismo que permite evitar que una puerta se cierre de forma violenta cuando esté abierta. Existe diversidad de modelos que además cuentan con regulación de fuerza, velocidad de cierre, amortiguación y retención de puerta abierta.

Te presentamos los tipos más comercializados de cierrapuertas de acuerdo a sus características:

Los cierrapuertas aéreos son los más comunes y utilizados, disponen de un brazo articulado o deslizante apoyado en el marco de la puerta, según sea el modelo. Su montaje es sencillo y rápido de realizar y cuentan, además, con varias fuerzas para adaptarse al ancho, el peso o cualquier otra particularidad de la puerta.

Los cierrapuertas ocultos son mecanismos que van integrados en la misma puerta. Es la mejor opción cuando se dispone de poco espacio o por cuestiones de estética.

Los cierrapuertas de pavimento son modelos más versátiles que cuentan con un mecanismo que va escondido en una caja que se coloca bajo el suelo. Al no quedar expuesto, es ideal para puertas de cristal o puertas donde no haya mucho espacio disponible.

Finalmente, tenemos los cierrapuertas asistidos, los cuales a través de una conexión eléctrica pueden hacer la apertura y cierre de puerta de forma automática sin que la persona ejerza ningún tipo de fuerza.

Recuerda que si necesitas asesoría en cuanto a la elección de alguno de estos mecanismos, es mejor que recurras a especialistas, quienes te informarán sobre las opciones que más se ajustan a tu situación.

Vídeo sobre instalación de un cierrapuertas